INOCENCIA Y VENGANZA.
Las hermanas mafias,
detrás de la revocatoria.
Hemos sido testigos presenciales de que la voluntad popular
se torna trastornada en los últimos días, las mayorías elegidas en las urnas se
convierten en minorías, un claro ejemplo de desmejora en la calidad de la
democracia. La revocatoria ha sido utilizada, en gran medida, por venganzas
políticas, mostrando una alta inestabilidad, ya que un gobierno Municipal en el
que se revoca su alcalde y regidores, tiene tres autoridades en el período de
cuatro años, con un equivalente número de campañas políticas.
Fernando Tuesta Soldevilla. Analista político y ex jefe de
la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Experto en temas
electorales no cree en la revocatoria como un instrumento que mejore la
democracia. La Constitución de 1993 incorpora los llamados mecanismos de
democracia directa, que uno lo ve en abstracto y dice es democrático, pero en realidad
se buscaba el desplome de la democracia representativa basada en partidos políticos.
En década y media, se han vivido experiencias de
revocatorias, desde que se promulgó la Ley de los Derechos de Participación y
Control Ciudadano (LDPCC), en la última década
del siglo pasado. En quince años se han vendido casi de 15 mil kits electorales de revocatorias. Sin
embargo, solo han cumplido con los requisitos y han sido aceptadas menos del diez por ciento del total. De igual
manera, han sido revocados hasta ahora, 210 alcaldes y 847 regidores, que constituyen
menos de la tercera parte de los que se sometieron a las revocatorias. De esta
manera, el Perú es el país que más ha utilizado este mecanismo en la región.
Pero la realidad resulta más compleja. La mayoría de las jurisdicciones
en donde se ha desarrollado la revocatoria, son distritos. Muy pocas provincias
y, nunca en un ámbito regional. En varios casos se observa que más allá del
legítimo derecho que le asiste a los ciudadanos, los propósitos declarados de
los promotores de las revocatorias parecen ser otros. La gran mayoría de ellos
han sido candidatos derrotados en las elecciones municipales y regionales y que
tratan de revocar, al conjunto del concejo, para que se realicen nuevas
elecciones municipales y probar nuevamente suerte.
En la otra orilla se encuentra la poca preparación con que
cuentan las autoridades, además del mal asesoramiento, poco conocimiento técnico,
motivos por el cual incurren en inocentes “metidas de pata”, que sirven a los
oportunistas para crear polarización. Además están los intereses recónditos,
las comisiones por la adquisición de bienes y ejecución de obras, la pugna del poder para poder manipularlo a su
conveniencia.
La revocatoria muestra un escenario poco institucionalizado,
en aquellos lugares en los que el concejo es revocado, se tendrá un gobierno de
transición, hasta que se realicen nuevas elecciones municipales y
probablemente, a mediados del próximo año, recién se tengan nuevas autoridades,
para que completen el mandato. Es decir, en cuatro años, tres distintas
autoridades, que no puedan hacer casi nada y donde los perjudicados los mismos
ciudadanos.
POR: MOISES CAMAPAZA ALMANZA
